Caía la hoja de un olivo.
Cuando despertó, el dolor desgarró su espalda joven...
Tocó, acarició y al ver sus manos rojas, sonrió y volvió a desvanecerse.
Se había desprendido de sus alas.
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Este fragmento de texto pertenece a una recopilación, exhaustiva y por momentos demencial, que Vellmount llamó cementerios y otros depositarios angélicos; donde algunos textos grises de Vellmount y las fotografías de Tellería se entrelazan, esbozando y retratando las interminables visitas y recorridas a cementerios de las que solían gustar. Dr. Roberto Lambertucci