14 de enero de 2013

Una mera situación

una mera situación...

Ni los fines de semana ni las vacaciones nos redimen, ya nadie se engaña (1). Ya no buscamos en el Tibet el satori que bien encontramos en el baño de un antro porteño. Quizás iluminarse cerca del Himalaya sea más top, uno no escucha con la misma atención al tipo que dice que se iluminó cerca de Nepal que al pobre diablo que se iluminó en las sierras de Tandil o en el antro porteño. 

Como es harto sabido, ni el retorno a un lugar ni la partida del mismo han de ser posibles.
Una meta no es tal sino que es el camino y ni el camino ha de ser nuestra única meta, sino el caminar: nuestras huellas, como dice el poeta.
Después de todo todo viaje es espacial (2), como dice Borges... La diferencia entre levantarme a prender la hornalla para el café y el viajar a la cuenca mediterránea es apenas cuantitativa.

Durante el año soy lo que soy y en las vacaciones... también... quizás acentuado y en otro lado. Sin embargo el paisaje es una mera situación, porque hombre soy y nada humano me es ajeno (3): llevo a toda la humanidad en mi.

Sin embargo para viajar, porque igual viajamos y viajo, y para la vida es bueno recordar: no basta con haber venido (4)

Roberto Lambertucci




(1) Una vieja se lo dijo a Vellmount en capilla del Monte, y Vellmount lo ha repetido una y otra vez
(2) Utopía de un hombre que está cansado, en el Libro de Arena - Jorge Luis Borges
(3) "Homo sum, humani nihil a me alienum puto" - Publio Terencio Africano
(4) El arte de escuchar - Erich Fromm