18 de noviembre de 2012

Amistad

Creo que la verdadera amistad,
es menos frecuente de encontrar que un tesoro…
y que este no nos corrompa y domine…

Soy conciente de que ese pequeño grano,
en apariencia insignificante,
de amistad verdadera encontrado,
en medio de todo un inmenso arenal,
pesa más que el peso mismo de toda la tierra…

Soy conciente de que el valor de la verdadera amistad
es inversamente proporcional a su frecuencia…
y que esta última es infinitamente pequeña…

Soy conciente de que su pureza
no se mide en vulgares kilates…
estoy seguro de que se mide en milagrosos momentos.

Se que solo desnudo mi alma frente Dios,
porque es inevitable…
pero solo desnudo mi alma
y me siento a gusto
frente a ese que considero mi amigo…

Creo que la verdadera amistad,
una vez forjada,
es capaz de tolerar cualquier cosa…
y resistir intacta y sublime…

Creo que la verdadera amistad
alcanza su mayor expresión
cuando puede hacer frente,
incluso,
a la idea universal de la muerte.

Adolfo Lescano
19-09-07